Pastor’s Letter | Fourth Sunday of Easter

Dear brothers and sisters in Christ:

We are celebrating the fourth Sunday of Easter, also called Good Shepherd Sunday. On this Sunday, the church invites us to pray for the increase in priestly vocations and ask the risen Jesus to provide us with shepherds according to His heart; let’s take a moment to ask the Supreme Shepherd to give us holy and wise priests. Through the shepherds, Christ gives His Word, distributes His grace in the sacraments, and leads the flock towards the Kingdom: He gives himself as food in the sacrament of the Eucharist, imparts the Word of God and His Magisterium, and guides His people carefully. Jesus has procured for His Church shepherds according to His heart, that is, men who, through the sacrament of Holy Orders, represent Him and act as the “in persona Christi” men who give their lives for their sheep, with pastoral charity, with a humble spirit of service, with mercy, patience, and strength. Saint Augustine frequently spoke of this demanding responsibility of the pastor: “This honor as a pastor has me worried (…), but wherever the fact that I am for you terrifies me, I am consoled by the fact that I am among you (…). I am a bishop for you, and I am a Christian with you”. (Saint Au-gustine Sermon, 176A).

As parishioners and Christians, each of us work to make the kingdom of God grow in communion with our pastors, Pope Francis, and our Bishop Burbidge, successors of the apostles, and for this, we pray for them, we love them, and we obey them. We are also shepherds for our brothers and sisters, enriching them with the grace and gifts we have received, sharing concerns and joys, helping everyone with all our hearts. We do our best for all those around us in the family, so-cial and professional world until we give our lives for all with the same spirit of Christ, who came into the world “not to be served, but to serve” (Mt 20:28).

It has given me great joy to see that many are returning to Sunday Masses, I give you a warm welcome, and I invite you to come to meet us. I would like to let you know that Fr. Rampino and I are here to serve you in whatever way we can, feel the confidence to dialogue with us. On this special Sunday, I invite everyone to begin to reawaken the parish by re-turning to in-person meetings in parish ministries. I know that before the pandemic, the parish had more life and activi-ty; let’s leave fear behind and begin to resurrect; evangelization cannot stop. We have to go back to the ministries: lec-tors, ushers, music, extraordinary ministers, Legion of Mary, among other groups and associations.

Finally, I invite you to pray together for vocations in our diocese and our parish so that we continue to grow in holiness and wisdom to increase the kingdom of God in our lives.

Happy Good Shepherd Sunday!

Fr. Alex


Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Estamos celebrando el cuarto domingo de Pascua, también llamado domingo del Buen Pastor, en este domingo la iglesia nos invita a orar por el incremento de las vocaciones sacerdotales, y a pedir a Jesús resucitado que nos provea de pastores según Su corazón; tomemos un instante para pedir al pastor supremo, que nos regale santos y sabios sacerdotes. A través de los pastores, Cristo da Su Palabra, reparte Su gracia en los sacramentos y conduce al rebaño hacia el Reino: Él mismo se entrega como alimento en el sacramento de la Eucaristía, imparte la Palabra de Dios y Su Magisterio, y guía con solicitud a su Pueblo. Jesús ha procurado para su Iglesia pastores según su corazón, es decir, hombres que, por el sacramento del Orden, lo representan y actúan como el “in persona Christi” hombres que donen su vida por sus ovejas, con caridad pastoral, con humilde espíritu de servicio, con clemencia, paciencia y fortaleza. San Agustín hablaba frecuentemente de esta exigente responsabilidad del pastor: «Este honor de pastor me tiene preocupado (…), pero allá donde me aterra el hecho de que soy para vosotros, me consuela el hecho de que estoy entre vosotros (…). Soy obispo para vosotros, soy cristiano con vosotros». (San Agustín Sermón, 176A).

Cada uno de nosotros, como parroquianos y cristianos, trabajamos por hacer crecer el reino de Dios en comunión con nuestros pastores el Papa Francisco y nuestro obispo Burbidge, sucesores de los apóstoles y por ello rezamos por ellos, les amamos y les obedecemos. También somos pastores para nuestros hermanos y hermanas, enriqueciéndolos con la gracia y los dones que hemos recibido, compartiendo preocupaciones y alegrías, ayudando a todo el mundo con todo el corazón. Nos desvivimos por todos aquellos que nos rodean en el mundo familiar, social y profesional hasta dar la vida por todos con el mismo espíritu de Cristo, que vino al mundo «no a ser servido, sino a servir» (Mt 20,28).

Me ha dado mucha alegría ver que muchos están regresando a las misas dominicales, les doy una cálida bienvenida, y les invito a que se acerquen para conocerles, y les hago saber que P. Rampino y yo estamos para servirles en lo que podamos, sientan la confianza de dialogar con nosotros. También en este domingo tan especial invito a que comencemos a reavivar la parroquia regresando a las reuniones presenciales en los ministerios parroquiales, sé que antes de la pandemia la parroquia tenía más vida y movimiento, dejemos atrás el miedo y comencemos a resucitar; la evangelización no puede parar, tenemos volver a los ministerios, lectores, ujieres, música, ministros extraordinarios, legión de María entre otros grupos y asociaciones.

Finalmente les invito a que juntos oremos por las vocaciones en nuestra diócesis, y por nuestra parroquia para que sigamos creciendo en santidad y en sabiduría para acrecentar el reino de Dios en nuestras vidas.

¡Feliz domingo del Buen Pastor!

P. Alex

 

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