Posted on septiembre 16, 2026 View all Carta del Párroco
Queridos hermanos y hermanas en Cristo:
En el Evangelio de este domingo (Mt 18,21-35), Pedro pregunta a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús responde: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».
El perdón es una de las expresiones más profundas de una vida verdaderamente cristiana. Perdonar no significa ignorar el dolor ni justificar el mal recibido; significa no permitir que la herida, el resentimiento o el rencor tengan la última palabra en nuestro corazón. Perdonamos porque primero hemos sido perdonados por Dios.
También una parroquia que desea evangelizar debe aprender a ser una comunidad de reconciliación y misericordia. Nuestro testimonio será creíble cuando quienes se acerquen a nosotros encuentren una comunidad donde sabemos acogernos, perdonarnos y comenzar de nuevo.
Este fin de semana tendremos nuestra Feria de Ministerios, una hermosa oportunidad para conocer más de cerca los diferentes grupos, movimientos y ministerios que forman parte de la vida de nuestra parroquia. Invito especialmente a quienes todavía no participan activamente en alguno de ellos a acercarse, informarse y considerar dónde el Señor los está llamando a servir.
La parroquia no es solamente el lugar al que venimos a celebrar la Santa Misa; es una comunidad de discípulos llamados a vivir, servir y anunciar juntos el Evangelio. Cada uno ha recibido dones de Dios, y esos dones alcanzan su plenitud cuando los ponemos al servicio de los demás y de la misión de la Iglesia.
Una de mis principales responsabilidades como párroco es precisamente promover la evangelización. Evangelizar significa llevar a Jesucristo a los demás, no solamente con nuestras palabras, sino también con el testimonio de nuestra vida. San Pablo VI nos recuerda en Evangelii Nuntiandi que «evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda» (EN, 14). La Iglesia existe para evangelizar.
El papa Francisco también nos recordó que toda comunidad cristiana está llamada a vivir en un permanente estado de misión: «Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo» (Evangelii Gaudium, 27). Esto significa que nuestras actividades, ministerios, celebraciones y proyectos deben ayudarnos no solamente a conservar lo que ya tenemos, sino también a salir al encuentro de quienes están alejados, acompañar a quienes buscan a Dios y formar verdaderos discípulos de Jesucristo.
Precisamente con este espíritu, quiero invitarlos a participar en nuestras próximas Asambleas Parroquiales, el 19 y 20 de septiembre. En ellas presentaremos el Plan Pastoral de nuestra parroquia, nuestra visión para los próximos años y, de manera particular, el proyecto de evangelización que queremos desarrollar juntos.
Este plan no pertenece únicamente al párroco o al Consejo Pastoral. Es un proyecto para toda nuestra comunidad. Por eso deseo que nuestros líderes, voluntarios, familias, jóvenes y todos aquellos que aman nuestra parroquia puedan conocerlo, comprenderlo y ser parte activa de esta nueva etapa de nuestra misión.
Les agradezco profundamente su apoyo, su generosidad y todo lo que hacen por nuestra comunidad. Sigamos construyendo juntos una parroquia viva, unida, acogedora y, sobre todo, una parroquia profundamente evangelizadora, donde cada persona pueda encontrarse con Jesucristo y descubrir la alegría de seguirlo.
Que Nuestra Señora, Reina de los Apóstoles, interceda por nuestra comunidad y nos ayude a ser verdaderos discípulos misioneros de su Hijo.
Con mi bendición y gratitud,
P. Díaz
